
Pla de Baix es el polígono de referencia de Olot y el punto donde se concentra buena parte de la actividad transformadora de la comarca. Aquí conviven las tres patas del tejido garrotxino: elaboradores del sector cárnico con obrador y cámaras, plantas de transformación de plástico con máquina fijada a la solera y talleres de metal con acopio pesado. Esa mezcla convierte cada encargo en un caso distinto, porque lo que queda dentro de la nave cuando la actividad se detiene no es material suelto sino instalación construida a medida durante años.
El primer condicionante en esta zona es el frío. En las naves alimentarias del polígono hay cámaras de conservación y congelación, salas climatizadas, evaporadores colgados y tubería de refrigerante recorriendo el techo, además de cerramiento de panel sándwich y suelo sanitario con media caña, canaletas y sumideros sifónicos. Ese conjunto no se desmonta empezando por el panel. Primero interviene una empresa acreditada que recupera el refrigerante del circuito y emite su documentación, porque nosotros no tenemos habilitación para tocar ese gas ni fingimos tenerla. Solo cuando el circuito está vacío y certificado retiramos el equipo, la tubería, los evaporadores y los paños de panel, que además se clasifican según el núcleo aislante antes de cargarlos. Después vienen las reparaciones que la propiedad va a mirar: los anclajes del techo, los pasos de tubería, las roturas de la resina del pavimento y las canaletas que deben quedar despejadas y registrables.
El segundo condicionante son las líneas de producción fijadas al suelo. En las naves de transformación de Pla de Baix lo habitual es encontrar inyectoras o extrusoras sobre bancada de hormigón, con tolvas de alimentación, secadores, torre de refrigeración en el exterior y su propio circuito de agua. Retirarlas exige un orden que no admite atajos: vaciar tolvas y depósitos, desconectar la torre, soltar la bancada, cortar y sanear los pernos y reparar la solera donde queda el hueco. Y hay una conversación que conviene mantener el primer día: la de los moldes y el utillaje, que a menudo no son del arrendatario sino del cliente para el que se fabricaba, y que por tanto no se pueden achatarrar sin autorización expresa.
El tercero es contractual, y aquí pesa más de lo que parece. Muchas naves del polígono llevan décadas ocupadas por la misma empresa, y en ese tiempo se han añadido entreplantas, oficinas interiores, vestuarios, cuadros secundarios y líneas de aire. Antes de desmontar nada leemos si esas mejoras quedaron incorporadas al inmueble o si el contrato obliga a retirarlas, porque equivocarse en cualquiera de las dos direcciones acaba costando la fianza.
En VACIADOSZAFA hacemos el vaciado de naves industriales en Pla de Baix con la cláusula leída antes de dar cifra, el frío desmontado en el orden correcto y el pavimento entregado reparado.
Con qué tipo de nave nos encontramos en Pla de Baix
El polígono admite vehículo largo y maniobra, así que aquí el calendario lo marca el desmontaje de la instalación y no la logística de salida. Aun así reservamos contenedores y transporte con antelación, porque subir un porte extra a la comarca a última hora cuesta una jornada entera.
Obradores y salas de despiece
Cámaras, panel sándwich y suelo sanitario.
Transformación de plástico
Inyección y extrusión sobre bancada.
Talleres de metal
Corte, chapa y acopio pesado.
Almacén de apoyo
Estantería, palés y envase de producción.
Qué provoca que se libere un inmueble en Pla de Baix
Los encargos llegan sobre todo por tres vías. La primera es el traslado de la producción a una planta mayor o a otro centro del grupo, con las máquinas fuera y la instalación abandonada. La segunda es el cese de una línea que ha dejado de ser rentable, muy frecuente en el sector cárnico cuando cambia la normativa de una sala o cuando se concentra la elaboración. La tercera es el vencimiento del arrendamiento, con fecha comprometida y aval retenido.
Lo que sacamos de una nave de Pla de Baix y su destino
Sacamos equipos de frío y su estructura una vez certificada la recuperación del refrigerante, panel sándwich clasificado por núcleo, mesas y líneas de despiece, inyectoras y periféricos, tolvas y depósitos vacíos, moldes y utillaje con autorización y justificante, estantería, envase y palés, mobiliario de oficina y vestuario, y chatarra con pesada documentada. Cada corriente se entrega a un gestor autorizado que emite el certificado que después te damos: nosotros retiramos y transportamos, la licencia de gestor la tiene quien recibe.
Cómo planificamos una intervención en Pla de Baix
Trabajamos por bloques y coordinamos nuestra entrada con la de las empresas acreditadas que intervienen en el gas y en los aceites, para que la nave se entregue una sola vez y con el expediente cerrado.
Contrato sobre la mesa
Pedimos la cláusula de devolución y el anexo de estado inicial antes que el plano. Ese texto decide qué se retira, qué se respeta y en qué condiciones se admite la solera, y es lo que separa una entrega firmada de un aval bloqueado durante meses.
Visita concertada
Subimos a la comarca con fecha acordada y recorremos la nave con quien la conoce. Medimos volumen real, anotamos anclajes, alturas, instalación de frío, acometidas y ancho de acceso, y clasificamos cada activo por destino.
Cifra contra alcance
Emitimos una oferta referida a esa lista concreta, con el valor recuperable ya restado y con lo excluido escrito. Si hay corrientes que exigen empresa acreditada, se nombran ahí y se derivan.
Ejecución escalonada
Trabajamos por bloques para no colapsar viales estrechos: primero stock y mobiliario, luego panel y estantería, luego líneas y anclajes, y al final repaso técnico y reparación del pavimento.
Cierre documentado
Terminamos con reportaje fotográfico por zonas, certificados de entrega de cada corriente de residuo, justificantes de destrucción cuando los hay y un acta firmada que la propiedad puede archivar sin añadir nada.
Qué revisa la propiedad en Pla de Baix antes de aceptar la devolución
En Pla de Baix la revisión final se juega en el suelo y en las canaletas. Consulta las demás zonas donde trabajamos, mira el detalle del procedimiento o escríbenos desde contacto.
Preguntas frecuentes en Pla de Baix
¿Qué hace falta para que la propiedad libere el aval?
Que acepte la entrega, y eso rara vez depende de que la nave esté vacía: depende de que esté como dice el contrato. En la práctica se revisan cinco cosas: el pavimento donde hubo máquina fijada, los taladros y placas de la estantería, las instalaciones que montaste tú y si siguen ahí o se han retirado según lo pactado, el estado de desagües y canaletas si era un obrador, y la limpieza final. Cuando el alcance se define contra la cláusula de devolución, la revisión se resuelve en una visita y la garantía se libera sin que nadie tenga que negociar.
¿Quién firma el acta de entrega y qué tiene que recoger?
La firman quien devuelve y quien recibe: el arrendatario o su representante y la propiedad, la administración de fincas industriales o el administrador concursal si hay procedimiento abierto. Debe incluir fecha, identificación del inmueble, estado por zonas, reportaje fotográfico, relación de lo retirado, los certificados de entrega de cada corriente de residuo y las salvedades si las hay. Un acta sin fotografías y sin los papeles detrás sirve de poco el día que alguien discute meses después.
¿Tienes que devolver una nave en Pla de Baix? Hablemos con el contrato delante
936 940 451